Aptitud

Aeróbico vs. Quema de grasa anaeróbica


Pasar largas horas haciendo cardio no es la mejor manera de quemar grasa.

Si ha pasado largas horas en la caminadora o la máquina elíptica en un esfuerzo por perder grasa corporal, puede ser hora de reconsiderar su estrategia. Si bien el ejercicio aeróbico es efectivo para quemar grasa, los modos anaeróbicos de ejercicio pueden aumentar su metabolismo y aumentar su quema calórica total, lo que resulta en una grasa corporal más baja. Decidir qué modo es mejor para usted depende de sus preferencias y limitaciones de tiempo.

Almacenamiento y distribución de grasas

Su almacenamiento y distribución de grasas está determinado por múltiples factores, que incluyen la genética, el estilo de vida y la actividad física. Según el European Journal of Endocrinology, el sitio de almacenamiento primario para el exceso de calorías se encuentra en el área subcutánea debajo de la piel. La grasa subcutánea desempeña un doble papel al proporcionar aislamiento de los elementos y servir como depósito de combustible en tiempos de hambruna y suministro limitado de alimentos. Pero cuando las reservas de grasa subcutánea alcanzan un umbral, el exceso de grasa puede derivarse a su área intraabdominal visceral, sus músculos y su hígado, donde puede interferir con los procesos metabólicos y provocar problemas de salud.

Quemadura lenta

El entrenamiento aeróbico de baja a moderada de larga duración es efectivo para quemar grasa porque la grasa es un combustible oxidativo, lo que significa que solo puede metabolizarse aeróbicamente y no puede proporcionar energía anaeróbica. La energía aeróbica se produce en las mitocondrias de los músculos, donde se oxidan la grasa y la glucosa. El entrenamiento de resistencia es efectivo para promover el crecimiento de las mitocondrias y aumentar las enzimas que ayudan a oxidar la grasa. Pero el entrenamiento de resistencia y el entrenamiento de intervalos de alta intensidad también son efectivos para quemar grasa corporal ...

Acción masiva

Si bien su grasa es metabólicamente inerte, su tejido muscular magro contribuye significativamente a su tasa metabólica en reposo, aumentando su gasto calórico diario total. En otras palabras, cuanto más músculo tenga, mayor será su metabolismo y más calorías quemará durante todo el día. El entrenamiento con pesas generalmente se considera ejercicio anaeróbico y, debido a su efecto sobre el metabolismo durante y después del ejercicio, puede contribuir significativamente a la pérdida de grasa. Los investigadores Lawrence Herrera y Len Kravitz, de la Universidad de Nuevo México, atribuyen parte del efecto quemador de grasa del entrenamiento de resistencia al aumento de las hormonas epinefrina, norepinefrina y hormona del crecimiento, que juegan un papel importante en el metabolismo de las grasas.

Explosión de intensidad

El entrenamiento de intervalos de alta intensidad combina ejercicio aeróbico y anaeróbico para aumentar el metabolismo y mejorar la resistencia cardiorrespiratoria. Según lo descrito por el científico del ejercicio Michael Bracko, el entrenamiento de intervalos alterna un breve período de actividad anaeróbica de alta intensidad con breves períodos aeróbicos de actividad de baja intensidad. Bracko sugiere 60 segundos de carrera seguida de 60 segundos de caminata, repitiendo este ciclo durante 25 minutos o más. Un artículo de 2011 en el "Journal of Obesity" examinó la efectividad de varios modos de ejercicio para reducir la grasa corporal, y descubrió que el entrenamiento a intervalos tenía un impacto significativo en la aptitud aeróbica y anaeróbica, y parecía prometedor para la pérdida de grasa abdominal y subcutánea. Un estudio de 2006 publicado en el "Journal of Applied Physiology" encontró que repetidos períodos más cortos de ejercicio aumentaron el metabolismo de las grasas más que un solo período de ejercicio prolongado.