Aptitud

¿Entrenamiento pesado o ligero antes de estudiar?


El ejercicio ligero antes de estudiar puede mejorar la memoria y la concentración.

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El cerebro funciona mejor con actividades físicas regulares. Varios estudios han demostrado que el ejercicio puede aumentar la función cognitiva y la retención de la memoria. Hacer ejercicio también puede mejorar el estado de ánimo, la energía y los patrones de sueño de una persona, enviando más sangre a las células cerebrales para alimentarse. Mientras más oxígeno y nutrientes reciba el cerebro, mejor podrá funcionar, especialmente durante los exámenes.

Propina

  • Un entrenamiento corto puede aumentar su concentración para estudiar. Sin embargo, el ejercicio afecta a todos de manera diferente.

Conoce tu umbral

Cuando se trata de hacer ejercicio, el umbral de cada persona es diferente. Algunas personas podrían considerar una caminata de 20 minutos como el ejercicio perfecto para comenzar su día, pero hay otras que podrían considerar correr durante una hora completa como una rutina normal.

Tenga en cuenta las señales que le da su cuerpo. Si te sientes más alterado después de hacer ejercicios regulares en lugar de obtener un impulso de energía para estudiar, entonces podría ser una señal de que debes reducir la velocidad durante tus rutinas. Si te esfuerzas demasiado con el ejercicio solo te cansarás y no mejorarás tu concentración, lo que frustrará el propósito del ejercicio para ayudarte a estudiar.

Además de escuchar su intestino, también puede confiar en una aplicación que monitorea su ritmo cardíaco. Esto ayudará a determinar la eficiencia de sus niveles de energía contra la intensidad de su ejercicio.

Prueba con ráfagas moderadas y cortas

En un estudio publicado en el Journal of Applied Research in Memory and Cognition, los expertos recomendaron ejercicios moderados y de bajo impacto como las mejores formas de entrenamiento para aumentar la atención y el aprendizaje entre los estudiantes. Por ejemplo, una actividad cardiovascular de 20 minutos, como caminar o hacer yoga, en el medio del día puede facilitar un mejor flujo sanguíneo en el cerebro que puede ayudar a un estudiante a concentrarse durante el resto de la tarde.

Otro estudio publicado en Neuropsychologia mostró que una rutina de 10 minutos en una bicicleta estacionaria podría ayudar con los tiempos de lectura, comprensión y reacción. Los expertos determinaron que 14 adultos jóvenes que participaron en el experimento tenían mejor movimiento ocular o función oculomotora y ejecutiva después de hacer el ejercicio corto. Aunque las mejoras son temporales, podría ayudar cuando un estudiante está a punto de golpear los libros.

Considere el momento

Funciona para que algunas personas hagan ejercicio antes de estudiar. Sin embargo, un estudio publicado en Current Biology mostró que lo contrario puede ser el caso para otros. En el estudio, 72 mujeres y hombres adultos sanos pasaron alrededor de 40 minutos pasando por una prueba de aprendizaje espacial y visual. Se les pidió que recordaran la ubicación de las fotos observadas en la pantalla de una computadora.

Después de esa actividad, los individuos vieron videos documentales de la naturaleza. Dos tercios de los adultos hicieron ejercicio. La mitad de ellos participó en un entrenamiento por intervalos durante 45 minutos después de terminar la prueba. Las otras personas hicieron el mismo ejercicio cuatro horas después de completar la prueba. Dos días después del ejercicio, todos se reunieron en el laboratorio y pasaron por la prueba computarizada nuevamente, pero esta vez con una máquina de resonancia magnética (MRI) que escaneó su actividad cerebral. Los resultados mostraron que los adultos que realizaron el entrenamiento de intervalos cuatro horas después de la prueba recrearon y reconocieron las ubicaciones de las imágenes con mayor precisión.

El descanso también es importante

Es vital recordar que descansar y dormir son tan importantes cuando se trata de estudiar y hacer ejercicio. Debe darle tiempo a su cerebro y cuerpo para recuperarse antes de realizar los exámenes. Si no está bien descansado, es poco probable que se beneficie del tiempo que dedicó a estudiar y hacer ejercicio, porque podría terminar demasiado cansado para recordar lo que aprendió.