Salud

¿Los bebés superan el reflujo ácido?


La regurgitación es una ocurrencia común y normal en bebés.

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El reflujo gastroesofágico, también conocido como reflujo ácido, puede ser una ocurrencia normal en bebés sanos. Una cierta cantidad de reflujo "fisiológico" se produce cuando el esfínter esofágico inferior, la región similar a una válvula en la parte inferior del esófago, se relaja temporalmente. La regurgitación, o escupir, es una manifestación obvia del reflujo ácido en los bebés. Según una revisión de 2001 en "American Family Physician", del 40 al 65 por ciento de los bebés sanos experimentan regurgitación durante el primer año de vida. El reflujo casi siempre se resuelve a la edad de 1 año.

Anatomía inmadura

Varios factores contribuyen al reflujo gastroesofágico en los lactantes. El esfínter esofágico inferior de un bebé está posicionado de manera diferente y no está tan bien desarrollado como en un niño mayor o en un adulto. Esto hace que el LES del bebé sea más propenso a la relajación, lo que permite que el contenido del estómago se eleve hacia el esófago con mayor facilidad. Además, los estómagos de los bebés tienden a vaciarse lentamente. Si su estómago permanece lleno por períodos de tiempo más largos, aumentan las posibilidades de reflujo. Estos problemas anatómicos generalmente comienzan a resolverse entre los 6 y 12 meses de edad, pero pueden persistir en algunos bebés. Los bebés prematuros son particularmente propensos al reflujo ácido.

Señales de problemas

Si bien el reflujo ácido puede irritar o irritar temporalmente a cualquier bebé, algunos bebés desarrollan signos y síntomas sugestivos de enfermedad por reflujo gastroesofágico, que es una forma más grave de reflujo ácido. La irritabilidad constante, el aumento de peso deficiente, la asfixia, los períodos de dificultad para respirar, las sibilancias, la tos persistente, la alimentación lenta y la neumonía recurrente pueden ser signos de ERGE. En raras ocasiones, los bebés con ERGE exhibirán arqueamiento de la espalda, inclinación del cuello y actividad parecida a una convulsión durante la alimentación. Se supone que esta agrupación de comportamientos, llamada síndrome de Sandifer, se desencadena por el dolor asociado con el reflujo ácido. Los bebés que muestran signos de ERGE deben ser evaluados médicamente.

Administración

En los recién nacidos a término, el reflujo generalmente alcanza su punto máximo entre 1 y 4 meses de edad y luego mejora gradualmente. Los signos y síntomas del reflujo ácido pueden durar más en los bebés prematuros. En algunos niños, el reflujo está relacionado con trastornos anatómicos subyacentes, como una hernia de hiato o un problema neurológico. Estas condiciones pueden hacer que el reflujo de su bebé sea más difícil de tratar. Si los síntomas de su bebé son severos, su médico puede recomendar comidas más espesas, comidas más pequeñas y frecuentes, eructos frecuentes durante las comidas, cambios de posición o medicamentos.

Un estudio publicado en la edición de noviembre de 2007 de "Pediatrics" demostró que los medicamentos que bloquean el ácido pueden ser útiles para los bebés con ERGE, pero no son necesarios para los bebés con reflujo que están aumentando de peso y de otra manera están bien. En raras ocasiones, se puede necesitar cirugía para el reflujo persistente y severo. El manejo de cada niño debe basarse en sus signos y síntomas individuales.

Precauciones

Los padres cuyos bebés vomitan pueden verse tentados a colocar a sus bebés boca abajo durante el sueño para evitar la asfixia. Este posicionamiento a veces es útil para los bebés con reflujo ácido y puede recomendarse inmediatamente después de alimentarlo cuando su bebé está despierto y observado. Sin embargo, los bebés que tienen reflujo simple sin signos de ERGE aún deben colocarse boca arriba cuando duermen. Su médico desarrollará un plan de tratamiento que se adaptará a las necesidades de su bebé hasta que se resuelva su reflujo ácido.